Ufff, ya quedan tan solo dos días para que, por fin, disfrute de mis tres semanas de vacaciones de verano. Si, he dicho de verano. Parece mentira que a estas alturas aún pueda usarse la palabra verano, pero en Alicante hasta bien entrado Octubre no se acaba,jajajaja!!!
Cuando yo era crio, el verano empezaba en junio. Al terminar las clases y despues de las hogueras, toda la familia nos trasladabamos al chalet que mi abuelo tenía en La Manga del Mar Menor. Es un sitio idílico: una comunidad de unos cien chalets situada en la ladera de un monte, El Carmolí. El nuestro era uno de los chalets más pequeños, y la urbanización disponía de piscina comunitaria, restaurante, supermercado, pistas deportivas...
Lo cierto es que cuando tuvimos que vender el chalet y dejar de veranear allí fue como si me arrancaran una parte de mi. Puedo decir, sin miedo a equivocarme, que es el único sitio en el que he sido feliz siempre. Allí pase los primeros 18 años, bueno veranos, de mi vida.
Los dias se pasaban montado encima de la bicicleta, dandome eternos baños en la piscina, paseando por la playa, viendo pelis en el cine de verano (de esos que ya no quedan), y bailando en la discoteca la cancion del verano de marras. Allí me dejé las rodillas en el asfalto, allí me fumé mi primer cigarro, allí me subí a mi primer escenario...han sido tantas experiencias que es inevitable que le reserve un espacio en mi corazoncito.
De hecho, tiempo despues, siempre que he podido, me he escapado y he hecho alguna visita para intentar reencontrarme con los amigos que allí tenía. Desgraciadamente, cuando yo me marché, no existían los móviles ni el MSN para poder seguir en contacto durante el invierno. Por eso, cuando llega el verano siempre me acuerdo de El Carmoli y de lo bien que lo pasaba allí. Y aun, despues de tanto tiempo, se me hace raro no pisar sus calles, bañarme en las aguas del Mar Menor y no ver a tanta y tanta gente que me acompañó en aquellas noches. Dice Sabina en una de sus canciones que "donde has sido feliz, nunca has de volver", pero yo no lo puedo evitar.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario