lunes, 29 de septiembre de 2008

Cosas de Sisifo


Como castigo por engañar a los dioses, en el Inframundo, Sísifo fue obligado a empujar una enorme roca cuesta arriba por una ladera empinada, pero antes de alcanzar la cima, la piedra siempre rodaba hacia abajo, y éste tenía que empezar de nuevo su labor; y así, por los siglos de los siglos.
Y como aquel protagonista del mito, a veces me parece que la piedra que subo, una y otra vez, durante todo este año, cada vez es más grande. A medida que pasan los días, semanas y meses de este anno horribilis que estoy pasando, cuando parece que el final de este larguísimo tunel está más cerca...los dioses, con su macabro sentido del humor, parece que se vuelven a conjurar para que, como Sisifo, empiece de nuevo la tarea.
Y es que estas vacaciones están siendo de contrastes, si bien la primera semana fue casi perfecta, ésta última ha sido todo lo contrario y me ha vuelto a colocar en mi sitio, a la ladera de la montaña. No entraré en detalles, pero ya empiezo a estar un poco harto del Karma y sus bromas pesadas. No parece que la luz, por fin, me caliente la cara y vea el sol en este mar de nubes que cubre mi vida.
Siempre he sido muy optimista, he procurado ver el lado positivo de las cosas, como cantaban los Monty Python en La vida de Brian, pero a medida que pasan los años mi lado oscuro va ganando terreno y mis pies se despegan cada vez menos de la tierra y veo las cosas más negras.
Ya me da miedo decir que espero que pronto todo se solucione y pueda empezar de nuevo una vida que se quedó cortada hace ya más de 7 años. Tengo pendiente publicar la entrada referente a las vacaciones en Tenerife, pero mientras tanto os dejo con una cancion de Ismael Serrano, que ahora mismo no me quito de la cabeza.

1 comentario:

Mar dijo...

Las vacaciones en épocas de crisis remueven todo. Pero, ya sabes, que no hay mal que por bien no venga.

Un abrazo.