Ya estoy aqui, ya he regresado de Tenerife, con las pilas cargadas al 50%. Y digo la mitad, porque la cruda realidad se encargó de descargarmelas, incluso antes de poner un pie en el aeropuerto de Alicante.
Para empezar, las casualidades de esta perra vida hicieron que me encontrase con Paco (el informático) en el aeropuerto de Tenerife, justo despues de haber facturado y cuando me dirigía a pasar el control de pasajeros. Nunca me había jodido tanto encontrarme a nadie de Alicante en tierra extraña, porque me enteré de que Paco se volvía de una Kedada en Tenerife, debido a la prematura muerte de su padre. Desde aquí, si me lee, quiero mandarle el más fuerte abrazo, tanto a él como a su hermano Vicente, y recordarle que los amigos estamos aqui para lo que haga falta.
Tras el aterrizaje en Alicante y posterior vuelta a casa, las noticias malas siguieron llegando. Esta vez venían de parte de unos amigos. Y es que el Karma tiene estas bromas macabras, que cuando todo parece que va bien y tienes los biorritmos en lo más alto, ya se encarga de pegarte una colleja o patada en los huevos (todo depende del día que tenga) y devolverte a la realidad y a recordarte lo miserable que puede ser tu vida.
Del viaje a Tenerife, ya os hablaré cuando tenga más paciencia, pues ha dado para mucho, y ha sido de lo más satisfactorio.
Aqui os dejo una canción para ver si levantamos el ánimo todos.
LA CABRA MECANICA - Siesta
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